Si desea preparar un buen té, olvídese del polvo que encuentra en el supermercado. Siga leyendo y tome en cuenta estos prácticos consejos
En esta temporada de calor lo más importante es nuestra hidratación, para mantenernos con energía y sentirnos frescos, es sólo que a veces terminamos tomándonos un refresco o jugos con alto contenido de azúcar, que lo único que hacen, es que media hora después, tengamos sed de nuevo, además de haber ganado calorías extras e innecesarias.
Un té helado bien preparado es una saludable y deliciosa opción ya que es rico en antioxidantes y flavonoides. He aquí los cinco pasos para lograr un té frío y refrescante:
Paso 1. Usa té natural, jamás uses té en bote porque es casi lo mismo que un refresco, de preferencia, no utilices té en bolsitas sino de los que venden por gramos.
Paso 2. Para poder colarlo, es necesario una tela filtradora para evitar extractos. En caso de no tener, coloca sobre un colador normal un filtro de café.
Paso 3. La temperatura y tiempo de reposo es muy importante para evitar un té amargo. Hierve agua a 100 grados centígrados para tés negros o herbales, y a 80 grados, para tés verdes, blancos u oolongs claros.
Paso 4. Para calcular la cantidad, utiliza de 1 ½ a 2 cucharaditas para tés con hojas o flores grandes por cada taza de agua, y una cucharadita para los más densos y concentrados.
Paso 5. El tiempo de reposo varía mucho, los tés obscuros deben reposar de 3 a 5 minutos, no más, mientras que los más claros con dos a tres minutos es lo ideal. No queremos un té amargo Si lo quieres servir al instante agrégale unos cubos de hielo o déjalo en el refrigerador hasta que esté frío. Si gustas puedes agregar unas cucharadas de splenda o unas rebanadas de lima para obtener un sabor exquisito.
Fuente: Ale Gloria / Vanguardia






