Centaura para combatir la diabetes
A su poderoso efecto hipoglucemiante se suma su capacidad para abrir el apetito.
Si hace unos meses hablábamos de la que sin duda es la centaura más bella, el aciano, hoy toca hacerlo de una de la más comunes y útiles: la centaura áspera (Centaurea aspera L.), también conocida como «travalera». Se trata, en efecto, de una planta muy extendida en el este de la península Ibérica y el valle del Duero, así como en las islas Baleares. Crece en márgenes de caminos y prados, en ambientes soleados y secos, y puede hallarse florida casi todo el año.

























