Partido para disfrutar. Tanto en la grada como en el campo. Fútbol del bueno y emoción blanquiazul se entremezclaron al unísono en el coliseo madrileño. La Deportiva Ponferradina agrandó su historia. Supo responder en el campo. Hizo lo que pudo. Nunca se vino abajo. Dio la cara.

De acuerdo a la lógica que casi nunca impera en el mundo del fútbol, el equipo berciano cayó con la mirada bien alta. El gol de Acorán se celebró como un triunfo para el equipo blanquiazul, que marcó un hito en el Bernabéu (5-1). Mourinho, por su parte, no dejó ni el más mínimo detalle a la improvisación. Trabajó el partido al milímetro. Sin concesiones, con independencia de la categoría del rival.

El técnico portugués demostró una vez más que la Copa es un torneo especial. Planteó una defensa adelantada para reducir los espacios y tejió una tela de araña en el centro del campo para frenar las incursiones del cuadro berciano.

Tras posicionarse los dos equipos sobre la alfombra del Bernabéu, comenzaron a llegar las situaciones embarazosas para la portería defendida por Orlando Quintana. El mejor futbolista del Madrid en la primera mitad, Callejón, comenzó a sembrar el horror en la cobertura berciana. Primero avisó con un disparo demasiado desviado. Pero enseguida ajustó el punto de mirada para adentrarse en el área y plantarse ante el meta Orlando al que batió con un disparo seco y cruzado al meta del cuadro ponferradino, que llegó a tocar el balón antes de alojarse en sus mallas.

El gol encajado ni tan siquiera difuminó la ilusión de la Deportiva Ponferradina, que siguió intacta. El bloque berciano mantuvo la compostura en el campo. Juntó aún más sus líneas para evitar espacios que favorecieran la rapidez endiablada madridista.

Los hombres de Claudio Barragán asimilaron el trago. Incluso se atrevieron a estirarse para meter el miedo en el cuerpo a los de Mou. La banda izquierda funcionó para llegar hacia las posiciones más avanzadas, pero sin peligro.

El crono jugó en contra del equipo blanquiazul. Cuando las manecillas se aproximaron al fin de la primera mitad, Sahin encarriló definitivamente el partido a favor de los blancos. La eliminatoria ya se había saldado en El Toralín con el 0-2.

El comienzo de la segunda mitad tampoco se alió con el conjunto ponferradino. Muy pronto, Varane marcó el tercero tras falta botada por Granero.

La Deportiva marcó por medio de Acorán el gol del honor que supo a victoria. Un hecho histórico. El resto ya sobró.

Fuente: Diario de León

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