Empieza el año y casi todas las neveras se llenan con horarios de dietas semanales de todo tipo para bajar esos kilos de más que nos hemos propuesto eliminar. Bajar unos kilitos está muy bien pero, ¿has pensado que también es posible hacer dieta al mismo tiempo que eres un poquito más feliz?

Toma nota: los expertos afirman que las dietas que no nos resultan efectivas y con las que volvemos a ganar el peso que perdimos, son aquellos de carácter temporal, que abandonamos porque nos hemos centrado tanto en el método que nos hemos olvidado de cambiar nuestros hábitos.

Olvídate de esas dietas en las que te invade la tristeza. Este año apúntate a la dieta para ser más feliz y en la que, además, podrás bajar esos kilos que te faltan.

La dieta de la felicidad en 3 claves

La primera de las claves para llevar a cabo la dieta de la felicidad es una buena alimentación, en la que no sólo logremos reducir calorías y grasas, sino en la que además aportemos alimentos que nos hagan sentir bien. ¿Cuáles son estos alimentos?

Los hidratos de carbono son los primeros que se eliminan en las dietas hiperproteicas tan de moda en estos últimos tiempos. Un gran error, según los expertos, ya que si eliminamosla glucosa, el combustible de nuestro organismo, estaremos expuestos a inevitables bajadas de fuerza y unos desagradables picos de mal humor y malestar emocional. Para perder peso, pero no energía, debemos incorporar de manera moderada alimentos como legumbres, cereales y arroz integral. Todos ellos contienen la glucosa que nuestro cuerpo absorberá lentamente para que nuestros niveles de carbohidratos permanezcan estables.

Tampoco debemos olvidarnos de las grasas y las proteínas, que deben consumirse de manera responsable. Los ácidos grasos omega 3 nos aportarán el combustible necesario para poner nuestro cuerpo en marcha.

La segunda clave es el entrenamiento. Si queremos cambiar de estilo de vida, tenemos que plantearnos un entrenamiento que, no tiene por qué ser complicado de acometer, sino que debe adaptarse a nuestro tipo de vida. Puedes dedicarle un poco de tiempo a tonificar tus músculos, caminar o hacer el deporte que quieras. Ante todo sé constante. Si lo prefieres, motívate con un objetivo realizable, como una boda o volverte a poner aquellos vaqueros que tanto te gustaban.

Y, por último, pero no menos importante, búscate un apoyo psicológico. No sólo si te estás poniendo a dieta para estar más delgada, sino para estar más sana, sentirte más vital, más feliz. Plantéate unos objetivos concretos, sé positiva y elimina la palabra “dieta” de tu vocabulario, incorporando una mucho más motivante como “un proyecto de alimentación”, “adquirir nuevos hábitos” o “el inicio de una nueva” mucho más saludable.

Fuente: Nosotras

Te ha gustado?...haz un comentario