El correcto funcionamiento de nuestro metabolismo influye de manera directa en nuestro peso. Un metabolismo lento hace que engordemos ya que cuando la combustión de los alimentos no se lleva a cabo adecuadamente, aunque hayamos ingerido poca cantidad de comida, el resultado será un exceso de grasa, un bajo nivel de energía y finalmente un aumento de peso.

Acelerar el metabolismo como forma de perder peso no se basa en el concepto tradicional de dieta -es decir, ingerir pocas calorías y gastar más de las que ingerimos- sino en una adecuada combustión de los alimentos, de tal forma que consumamos más grasas. Si este proceso no se realiza de forma correcta, aunque ingiramos poca cantidad de comida o alimentos bajos en calorías, el resultado será un exceso de grasa y un bajo nivel de energía, y nunca perderemos peso.

El metabolismo son todos los procesos físicos y químicos del cuerpo que convierten o usan energía, tales como: la respiración, la circulación sanguínea, la regulación de la temperatura corporal; contracción muscular, digestión de alimentos y nutrientes, eliminación de los desechos a través de la orina y de las heces y el funcionamiento del cerebro y los nervios.

Apunta esta serie de prácticos y sencillos consejos que nos ayudan a acelerar el metabolismo de manera sana. Si los sigues, tu organismo funcionará como un reloj y los problemas de salud se mantendrán alejados:

1. No hagas una dieta demasiado restrictiva
Hacer dieta no es sólo comer menos, sino ingerir alimentos ricos nutricionalmente y con pocas calorías, que harán que te sientas saciada durante todo el día. Esto es importante, porque la restricción de alimentos generalmente hace que tu organismo piense que se está ‘muriendo de hambre’ y tu cuerpo responde disminuyendo la quema metabólica, con el fin de retener la energía ya existente.

2. Ingiere más proteínas
Tu cuerpo necesita de proteínas para mantener la masa muscular magra. Un estudio realizado en 2006 en el American Journal of Clinical Nutrition recomendaba en el pasado que la cantidad de proteína diaria fuera de 0,36 g por kilo de peso corporal. Actualmente, los estudiosos indican cerca de 0,8 g y 1 g por kilo de peso corporal.

3. Aumenta el tiempo y la calidad del sueño
Acuéstate más temprano y aumenta las horas de sueño. Los períodos más prolongados de sueño profundo se observan en personas físicamente activas y en aquéllas con una glándula tiroides hiperactiva; ambos casos están asociados con metabolismos más rápidos. Por el contrario, las personas con una glándula tiroides hipoactiva y, como consecuencia, un metabolismo más lento, suelen disfrutar de menos horas de sueño profundo.

Un estudio realizado en Finlandia investigó a unos gemelos y descubrió que el hermano gemelo que dormían menos estaba más tenso y tenían más grasa visceral.

4. Consume alimentos orgánicos
Opta por añadir alimentos orgánicos a la cesta de la compra. La mayoriá de pesticidas y contaminantes encontrados en verduras y legumbres se quedan acumulados en las células de grasa, ocasionando una caída en el metabolismo. Los ‘agrotóxicos’ dificultan el adelgazamiento o pueden provocar aumento de peso.

5. ¡Levántate! Ten una vida activa
La inactividad y quedarse mucho tiempo sentado (cuatro horas o más) perjudica el proceso de adelgazamiento. La inactividad prolongada provoca que la enzima que controla la grasa y colesterol deje de funcionar. Para mantenerla activada y ayudar en la quema de grasa, acaba con los largos periodos de inactividad. A pesar de nuestra forma de vida y de mantenernos gran cantidad de horas sentados frente al ordenador podemos poner remedio como con pequeños trucos como: andar mientras hablamos por el teléfono móvil, subir las escaleras del metro andando, pasear por los alrededores mientras esperamos una cita.

6. Bebe agua fría
Investigadores alemanes han descubierto que beber seis vasos de agua fría al día puede aumentar el gasto de 50 calorías, aún cuando el organismo está en reposo, lo que sería suficiente para perder 5 kg en un año. Esto se debe al hecho de que, en este caso, el organismo tiene que calentarse más para mantener la temperatura corporal.

7. Enciende tu alimentación: come más picante
Según un estudio publicado en el periódico de Ciencia, Nutrición y Vitaminas, la capsaicina, compuesto activo presente en los pimientos -en mayor proporción en los picantes- y en el jengibre (en menor proporción, puede ayudar a que tu metabolismo trabaje más.

Come cerca de 1 cuchara de chile picado, lo que incrementará la producción de calor de tu cuerpo y la actividad del sistema nervioso. El resultado es un aumento temporal del metabolismo en aproximadamente un 23%.

8. Añade fibra a tu dieta
Lucha contra la grasa con la fibra. La ingestión de fibra puede acelerar la quema de grasa en hasta un 30%. Estudios muestran que aquellos que comen más fibra engordan menos con el paso del tiempo.

Ingiere cerca de 25 g de fibra diariamente, dividida en tres porciones, mézclela con frutas o verduras.

9. No te saltes el desayuno
Desayunar hace que tu organismo mantenga alto su nivel de energía. No es casualidad de que aquellos que se saltan esta comida presentan más probabilidades de padecer obesidad. Evidentemente, mientras más saludable sea esta comida será mejor.

10. Bebe café o té con moderación
La cafeína es un estimulante del sistema nervioso central, ésta aumenta el trabajo del metabolismo entre un 5% a un 8%, lo que da un promedio de 98 a 174 calorías menos por día. Una taza de té puede aumentar tu metabolismo en hasta un 12%, de acuerdo con un estudio japonés.

Fuente: Terra

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