Chica nutrición

 

En esta ocasión tenemos el placer de presentaros a nuestra nueva colaboradora Sarai Alonso (www.saraialonso.com), dietista-nutricionista diplomada por la Universidad Complutense de Madrid. Desde hoy podréis leer aquí sus artículos, con los que os acercará al mundo de la alimentación desde el punto de vista de la nutrición. Nos mostrará cómo se pueden conseguir resultados muy buenos simplemente cambiando algunos hábitos, como puede ser el horario de las comidas, la forma de cocinado, la combinación idónea de productos para aumentar el valor biológico de cada plato, entre otros. En el post de hoy nos hablará sobre nutrición y alimentación.             

Existe una diferencia entre nutrirse y alimentarse aunque están íntimamente relacionados.

Alimentación, según su definición, es la acción de proporcionar alimentos al cuerpo, mientras que la nutrición sería la ciencia que estudia el conjunto de los procesos del organismo para estar vivos.

Por lo tanto la alimentación es aquello que llevamos a cabo de forma involuntaria cada vez que ingerimos un alimento y la nutrición es la importancia que tiene ese alimento dependiendo de sus propiedades (rico en grasa, sin sal, libre de azúcares…). De aquí parte la idea de los nutrientes, ¿qué son? Son aquellos componentes del alimento que nos aportan la vitalidad y la energía que el organismo necesita cada día para realizar sus funciones: lípidos, hidratos de carbono y proteínas. Si el individuo es una persona activa que realiza ejercicio físico necesitará más nutrientes para cubrir sus necesidades que aquella persona menos activa que sólo necesitará cubrir esas necesidades básicas propias del organismo interno, como la energía requerida al realizar la digestión.

[bctt tweet=”Alimentación es proporcionar alimentos al cuerpo. Nutrición estudia los procesos del organismo para estar vivos”]

Este es el momento de pararse a pensar en qué punto nos encontramos. ¿Me preocupa el comer de forma involuntaria sólo porque “siento hambre” sin entender qué ni por qué, o en cambio, estoy en un momento de mi vida en el que necesito saber qué como porque me importa verdaderamente la salud? ¿Me considero lo suficientemente activo para comer las cantidades que suelo tomar cada día o realmente algo estoy haciendo mal porque desde hace un tiempo estoy ganando peso, ingiriendo más cantidad de la que gasto con mi actividad física?

Os dejo 5 pequeños consejos que podréis seguir fácilmente cada día y os ayudarán a tomar sólo la cantidad que necesitáis y en el momento apropiado:

  1. El desayuno debe ser completo, ya que por la mañana es cuando más actividad se realiza.
  2. La cena será una de las comidas ligeras del día. Intentaremos no tomar muchos azúcares porque difícilmente se quemarán después mientras dormimos.
  3. Entre las comidas principales (desayuno, comida y cena) toma un pequeño tentempié cada dos horas más o menos, que es el momento en que la glucosa en sangre tiene su pico más bajo y sentimos más hambre. Una pieza de fruta es una buena opción.
  4. Es importante cumplir las horas de sueño, mínimo 8 horas cada día. Una mala noche conlleva que al día siguiente sientas nervios o incluso ansiedad al no descansar lo suficiente, y tendemos a comer más por el efecto “relajante” que psicológicamente nos proporciona el alimento.
  5. El cuerpo es sabio y manda las señales adecuadas para indicar cuándo hay que parar de comer y cuándo no. Escúchalo y, lo más importante, intenta cumplir sus órdenes.

 

chica hábitos saludables

La OMS (Organización Mundial de la Salud) define la salud como ese “estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”, donde la buena alimentación es uno de los pilares para conseguirlo.

Os invito a que dediquéis un pequeño tiempo del que disponéis a entender el alimento como un libro. Un libro en idioma extranjero para la mayoría de los lectores pero que gracias a los científicos, conseguimos entender cada pequeño capítulo, enriqueciéndonos en gran medida.

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