Como ocurre cada año por estas fechas, los resfriados se presentan en nuestras vidas sin avisar. Para reducir sus síntomas existen remedios que nos ayudan, pero a veces olvidamos aspectos básicos como sonarse la nariz correctamente. Fisioterapeutas de toda España han reivindicado la importancia de hacerlo si queremos evitar afecciones como la sinusitis, rinitis, otitis, bronquiolitis o neumonía.

Según explica este colectivo de profesionales, hemos adquirido un hábito erróneo a la hora de sonarnos la nariz. Para expulsar los mocos debemos sonarnos sin tapar los dos orificios nasales a la misma vez. Primero se taparía uno de ellos y a continuación el otro. Al hacerlo de forma incorrecta, no sólo impedimos que nuestros mocos no sean expulsados, con las molestias que este hecho acarrea, sino que igualmente puede generar la aparición de diferentes patologías.

Recomiendan realizar también una buena limpieza nasal cada día, sobre todo cuando comienzan los primeros síntomas. Para ello bastaría con llenar una jeringa con agua y sal e introducirlo en nuestras fosas nasales de forma que, con la cabeza de lado, pase el agua de un orificio a otro. De esta forma garantizamos un correcto lavado.

Si trasladamos esta situación a los menores de dos años, aun es necesario tener más precaución. En este caso la aparición de bronquiolitis es una de las más comunes. Se contagia de la misma manera que un resfriado. Por lo que es necesario evitar que cualquier persona resfriada se acerque al bebé. La fisioterapia respiratoria puede ser un gran aliado frente a esta patología.

Asimismo existen remedios naturales que te pueden ayudar a despejar tus vías respiratorias, como por ejemplo la Malva Officinalis, que es expectorante y descongestiva.

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