Seguro que te resulta familiar la facilidad que tienes para recordar un suceso desfavorable que te ocurrió en el pasado. Pero no te culpes. Un estudio realizado en la Universidad Estatal de Florida, ha demostrado que nuestro cerebro tiene una facilidad pasmosa para almacenar y recordar momentos negativos del pasado, causando mucho más impacto en nuestro cerebro que las vivencias positivas.

Nuestro cerebro, ha evolucionado durante el paso de los años para prepararnos frente a las adversidades que podamos encontrar en este mundo hostil. Esta evolución hacia una mente «moderna» nos ha llevado a ser seres insatisfechos, que criticamos a los demás, sufrimos psicológicamente o incluso nos compararnos continuamente con los demás. Se han transformado nuestras preocupaciones básicas de antaño, como era el vigilar cualquier «ente» que pudiera dañarnos, hacia estos comportamientos, pero nuestra programación sigue más centrada en la infelicidad que en la felicidad.

Pero, ¿podemos «reprogramar» nuestro cerebro para ver la realidad desde otro punto de vista? Para contestar a esto, debemos tener en cuenta el último estudio publicado por la Review of General Psychology, donde indica que un 50% de nuestra sensación de felicidad ha sido heredada en nuestros genes, un 10% es influencia directa de aspectos externos como tener o no trabajo, y por último, un 40% depende de nuestras acciones en el día a día. Por lo tanto, vemos como un gran porcentaje de nuestra felicidad depende exclusivamente de nosotros.

Para mirar la vida desde otro prisma diferente, podemos realizar pequeños hábitos que nos ayudarán. Por ejemplo, una de las técnicas que recomiendan los psicólogos, es hacer balance de la jornada antes de irnos a la cama, recordando 10 momentos que han sido positivos a lo largo del día. No tienen por qué ser cosas muy relevantes, tan sólo la sonrisa cómplice de tu pareja o que un semáforo se ponga en verde antes de llegar a él, es suficiente para ayudarnos. Otro consejo que nos aportan desde Journal of Personality and Social Psychology es que gastemos nuestro dinero invirtiendo en experiencias antes que gastarlo en cosas estrictamente materiales. Una vez disfrutado ese viaje que tanta ilusión te hacía realizar, podrás recordarlo una y otra vez y compartirlo con tu entorno, aumentando nuestro bienestar.

Si apostamos por cuidarnos y buscar una fuente de placer, seremos más sociables, altruistas, y ganaremos una mejor percepción de nosotros mismos y de nuestro entorno, como indica la profesora de psicología de la Universidad de California, Sonja Lyubomirsky. Asimismo, dedicar unos minutos a reírte disfrutando de tu monólogo favorito, será suficiente para reducir nuestros niveles de estrés, aumentando nuestra sensación de felicidad e incrementando el número de anticuerpos en nuestro organismo, lo que se refleja en una mejora de nuestra salud general, según una publicación realizada en la Universidad de Loma Linda.

Y tú, ¿te esfuerzas cada día por ser feliz? Disfruta de pequeños placeres cada día, como tomar un baño caliente o las infusiones Pure Passion Teas, con las que disfrutarás una nueva experiencia en tu paladar.

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