Acabamos de estrenar verano, y son muchos los que están comenzando a disfrutar de sus merecidas vacaciones. Algunos prefieren pasar unos días en la playa, otros son más de montaña, otros prefieren volver unos días a su pueblo, etc… Pero, independientemente de la opción que se elija, es necesario proteger nuestra piel, ya que en estos meses estará más expuesta al sol y a los rayos ultravioleta. Éstos, pueden dañar las células, y provocar envejecimiento prematuro de la piel, o alguna de las enfermedades que forman el cáncer de piel.

Para protegernos ya conocemos el uso de productos de protección solar pero, ¿sabemos utilizarlas correctamente? Aquí os mostramos cómo deberíamos utilizarlas para que sean eficaces.

  • En primer lugar, hay que tener en cuenta el orden de aplicación de cada producto. Por ejemplo, si queremos salir de casa con la protección solar aplicada, debemos seguir el siguiente orden cuando realicemos la rutina de cuidad de nuestra piel. Debemos comenzar aplicando el sérum y porteriormente la crema hidratante. A continuación, en caso de querer utilizar contorno de ojos, este sería el momento de hacerlo. Ahora es el turno de la crema solar y por último del maquillaje.
  • Debemos tener en cuenta que la cantidad adecuada de crema solar a utilizar, por norma general, sería de 2 mg por cada cm2 de piel. Esto corresponde aproximadamente a 2.5 ml de crema para aplicar en nuestra cara, orejas, cuello y escote. Aunque no es una medida aceptada por todos, es la que se utiliza como estándar a la hora de testear los productos y comprobar su eficacia.
  • Es importante aplicar la protección solar sobre nuestra piel seca y sobre todo limpia. Si aplicamos la crema y estamos sudando, difícilmente la crema podrá incrustarse en la piel y protegernos con garantía.
  • Es necesario utilizar el protector solar antes de exponernos al sol. Con dejar 20 o 30 minutos de distancia entre utilizar el protector y salir de casa sería suficiente para garantizar la eficacia.
  • No debemos olvidar que existen zonas muy sensibles en nuestra piel que habitualmente olvidamos y es necesario proteger, como por ejemplo los labios o los pies.
  • Igualmente, elegir el factor de protección adecuado será esencial para no dañar nuestra piel. Para ello tendremos en cuenta el tiempo que estaremos expuestos al sol, así como nuestro tipo de piel o la época del año. A mayor FPS nuestra piel estará más protegida frente al alcance de los rayos ultravioletas. Si tienes dudas a la hora de elegir el adecuado, pide recomendación al profesional que te venda el producto.

Por último, es importante elegir bien la protección para los más pequeños de la casa, ya que es diferente a la que necesitamos los adultos. La protección solar para los niños debe cumplir las siguientes características:

  • No debe contener alcohol, ni perfume ni conservantes
  • Mayor cantidad de filtros físicos, lo que hace que la crema sea más blanca
  • Al ser más grasientas, deben dejar de utilizarse en la pubertad

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