Cuando nos iniciamos en el mundo del running, nos motivamos fácilmente, porque cada día que lo practicamos avanzamos más y nos sentimos más en forma. De hecho, salir a correr a una velocidad moderada durante un tiempo, nos permitirá obtener un buen estado de forma e ir cogiendo fondo para aguantar cada vez distancias más largas.

El problema se presenta cuando queremos correr más rápido durante más tiempo, pero comenzamos a estancarnos. Cuando esto ocurre existe dos ejercicios fundamentales a los que debemos prestar mucha atención que serían las series y el Fartlek. ¡Veamos en qué consisten!

Las series se pueden practicar de muchas maneras, pero su estructura básica sería primero comenzar con un buen calentamiento, luego practicar series cortas a alta velocidad, para posteriormente descansar y volver a la calma, y por último estirar.

Por otro lado, el fartlek, consiste en correr pero basándonos más en nuestras sensaciones, no en series ya pre-establecidas. Por este motivo es mucho más abierto y podemos practicarlo en terrenos irregulares, con obstáculos e incluso desniveles. Además, mientras que en las series es importante realizar descansos, en el fartlek nunca nos detendremos.

Pero, ¿qué beneficios nos aporta principalmente? Esta modalidad de entreno nos da la posibilidad de desarrollar nuestro sistema cardiovascular, además de elevar nuestro umbral anaeróbico. Pero además de esto, su ventaja principal es que nos permite saber dónde está nuestro límite. Como hemos comentado anteriormente, se lleva a cabo basándonos más en nuestras sensaciones que en ejercicios ya diseñados previamente, por lo que podemos aumentar el ritmo o disminuir según nuestro estado de forma.

Esta manera de entrenar es recomendable para aquellos usuarios que ya tienen una buena base y quieren abandonar la zona de estancamiento para seguir progresando. 

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